Reyes Ceñal es la gerente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) 'Sidra de Asturias', un organismo que desde su fundación -a principios de esta década- no ha dejado de crecer. En la actualidad cuenta con 23 llagares inscritos que, por primera vez, presentarán todos juntos la nueva cosecha.
-¿Cuál es el estado de salud de la sidra con denominación?
-Ahora mismo es un momento bueno para la sidra con denominación de origen. Presentamos unas cifras algo mayores a las del año pasado en cuanto a consumo, pese a que el tiempo ha sido peor, y esto es una buena noticia porque el año pasado experimentamos un crecimiento importante. Se nota que ya es posible encontrar con cierta facilidad sidra con DOP en las sidrerías, cuando hace años esto no era habitual.
-¿Qué esperan de la cosecha que se presenta en Gijón?
-Tenemos muy buenas perspectivas. Es una cosecha que se caracteriza por haber tenido unas variedades de manzana recogidas en su momento óptimo, lo que posibilita que la calidad de la sidra elaborada con esos frutos sea también óptima. Además el pasado año tuvimos un equilibrio muy bueno entre sol y lluvia, lo que beneficia al caldo. La diferencia con otros años es que ha hecho algo más de frío en invierno y la cosecha se ha retrasado, pero ya está en un momento excelente para comercializarse.
-¿No se dice siempre que la cosecha de este año es de calidad?
-Hemos realizado catas ciegas de las sidras de escanciar, espumosas y de nueva expresión de los llagares inscritos en el Consejo y, en base a esas pruebas, la cosecha ha sido catalogada como muy buena. Hay que destacar el gran avance en cuanto a calidad que han dado las sidras de nueva expresión, se nota que los elaboradores han trabajado mucho para subir el nivel de estos caldos. Hay que recordar que las sidras con DOP si tienen cualquier problema ya no obtienen la calificación de 'Sidra de Asturias', y por eso la calidad siempre tiene que ser buena.
-En cuanto a cantidad, ¿esperan llegar a las cifras del pasado año, cuando se superó el millón de botellas comercializadas?
-Nuestro objetivo sería aumentar un poquito y llegar a 1,25 millones. Por el momento parece una meta factible ya que, hasta ahora, hemos entregado las mismas etiquetas que el año pasado en estas fechas. No hay que olvidar que el momento en el que más sidra con DOP se bebe es ahora en el verano. Son estos meses los que determinan el consumo del año.
«Cita extraordinaria»
-¿Qué puede aportar un evento como el de Gijón a la 'Sidra de Asturias'?
-Va a ser una cita extraordinaria porque todas las marcas incluidas en el Consejo Regulador presentarán sus nuevas sidras, ya sean de escanciar, espumosas o de nueva expresión. Se van a concentrar los mejores caldos en el mismo lugar y momento, algo que nunca antes se había dado. Comparado con Sicer es un evento mucho más detallado para las sidras de Asturias y se hace en el mejor momento del año, justo cuando está lista la cosecha. Además, tendremos la posibilidad de ver cómo armoniza la sidra con otros productos típicos asturianos
-Hace pocas jornadas Sophie Rhys-Jones, condesa de Wessex y esposa de Eduardo de Inglaterra, se sorprendió del sabor de la sidra asturiana en un festival celebrado en las islas británicas. ¿Qué posibilidades tiene el caldo de la región en el mercado internacional?
-La sidra de Asturias gusta mucho en el extranjero. Les sorprende cuando se echan los culines y, además, notan las diferencias. Pero el escanciado es un inconveniente importante y por eso creemos que tienen más posibilidades las otras dos. Además, el mantenimiento del producto es más sencillo en la espumosa y en la de nueva expresión, ya que la sidra de escanciar es más inestable y conviene consumirla 2 ó 3 meses después de embotellar.
-¿Ha podido afectar el temporal a la próxima temporada?
-El temporal no va a afectar a la cantidad de fruto que den los árboles, pero la humedad sí puede ser un problema. Esta circunstancia favorece la aparición de enfermedades y hongos en los manzanos que, como consecuencia, dan menos fruto. Se puede evitar mediante tratamientos. Lo bueno es que las lluvias han ahogado muchos topillos.