No tenía casi, y no porque estuviese demasiado fría, dado que la temperatura de servicio me pareció correcta.
Sabor
Agrabable, aunque quizá demasiado suave, demasiado para mi gusto
Vaso
El pegue no era muy fino y el espalme tampoco creo que fuese el ideal. En definitiva, fue una sidra que me sorprendió un poco para mal, ya que habitualmente Arbesú suele gustarme más. Tampoco quiero decir que me pareciese una sidra horrible, ni mucho menos, pero sí es cierto que normalmente Arbesú me ofrece un nivel de satisfacción mayor.